[Intro] Tres sellos en cera, tres nombres sin piedad. El río bajo llave, el pueblo bajo sal. [Verse 1] En la casa del notario olía a madera, a papel encerrado y a vino de espera. Con una vela corta y la noche en la espalda, abrí los cajones donde duerme la trampa. Los libros hablaban de compra y herencia, de pozos vendidos con santa paciencia. Cada firma llevaba un escudo dorado, toro, espada y corona sobre campo quemado. [Pre-Chorus] No fue la sequía, no fue el azar, fue tinta y espada para acaparar. Bajo cada sello latía un caudal, robado al hambre de la calle Mayor. [Chorus] Los Sellos del Río se van a romper, con manos de pueblo, con canto y martel. Los Sellos del Río no pueden vencer, si la verdad tiene boca de mujer. Tres casas firmaron nuestra sed, mil voces juraron no retroceder. [Verse 2] Llamé a los herreros, llamé a las viudas, a los jornaleros de manos desnudas. Mostré los papeles bajo el farol, y el silencio se abrió como un tambor. Un niño leyó el nombre de su abuelo, muerto cavando bajo el mismo suelo. Una anciana escupió frente al blasón: “mi marido no murió por su perdón.” [Pre-Chorus] La plaza tenía dientes al fin, cada mirada mordía el jardín. El miedo seguía sentado en la pared, pero ya no mandaba sobre nuestra sed. [Chorus] Los Sellos del Río se van a romper, con manos de pueblo, con canto y martel. Los Sellos del Río no pueden vencer, si la verdad tiene boca de mujer. Tres casas firmaron nuestra sed, mil voces juraron no retroceder. [Drum Break] Cajón y palmas, golpe de metal, pasos en la calle, juramento total. [Bridge] Que vengan con cruces, que vengan con ley, que traigan soldados del viejo virrey. No hay sello más fuerte que un niño sin pan, no hay muro más alto que no pueda sangrar. [Build-up] Uno por el pozo, dos por el pan. Tres por los muertos que quieren cantar. [Final Chorus] Los Sellos del Río se van a romper, con manos de pueblo, con canto y martel. Los Sellos del Río caerán de una vez, si la verdad tiene boca de mujer. Tres casas firmaron nuestra sed, mil voces juraron no retroceder. Y cuando el río vuelva a correr, sus nombres serán barro bajo nuestros pies. [Outro] Tres sellos en cera, tres nombres sin piedad. La noche los mira, ya no pueden mandar.